«Sanar el trauma requiere enfrentar el pasado con valentía para liberar el futuro.»
Francine Shapiro
Trauma psicológico: comprender lo que te ocurre
Hay experiencias que parecen haber quedado atrás y que, sin embargo, siguen influyendo en cómo nos sentimos, reaccionamos o nos relacionamos con los demás.
A veces puedes reconocer claramente qué situaciones te afectan. Otras, te sorprendes reaccionando con una intensidad que no consigues explicar, sintiéndote en alerta o desconectándote emocionalmente en determinados momentos.
Estas respuestas pueden tener diferentes explicaciones. Cuando están relacionadas con experiencias traumáticas, comprender esa relación puede ser importante para abordar el malestar.
¿Qué es el trauma psicológico?
El trauma psicológico puede aparecer cuando vivimos experiencias que resultan profundamente amenazantes o abrumadoras y que dejan consecuencias persistentes en nuestra manera de sentir, pensar o responder.
No depende únicamente de lo que ocurrió. También importan las circunstancias, los recursos disponibles, el apoyo recibido y cómo nos afectó aquella experiencia.
No todas las situaciones dolorosas generan un trauma psicológico, ni todas las personas que atraviesan una experiencia traumática desarrollan un trastorno.
Recuerdos Intrusivos
imágenes, recuerdos o pesadillas que aparecen de manera involuntaria y provocan malestar.
Evitación
Intentar alejarte de situaciones, conversaciones o recuerdos que conectan con lo vivido.
Estado de alerta
Sentirte en tensión, sobresaltarte fácilmente o tener dificultades para relajarte, incluso en situaciones aparentemente seguras.
Dificultades de regulación emocional
Experimentar emociones muy intensas o tener dificultades para identificar y expresar lo que sientes
Cambios en las relaciones
Sentir inseguridad, desconfiar o experimentar dificultades para mantener la cercanía emocional.
Cambios en la percepción de ti mismo
Sentimientos persistentes de culpa, vergüenza o una imagen negativa de ti.
Desconexión o disociación
Momentos en los que puedes sentirte distante de tus emociones, de tu cuerpo o de lo que sucede a tu alrededor.
Estas manifestaciones no aparecen necesariamente juntas y también pueden estar presentes en otras dificultades psicológicas. Por sí solas no permiten establecer un diagnóstico.
Trauma complejo y trauma relacional
Algunas experiencias traumáticas no ocurren en un único momento. Pueden repetirse durante largos periodos, especialmente en relaciones donde debería haber existido cuidado, protección o seguridad.
Cuando el daño ocurre en vínculos importantes, sus consecuencias pueden afectar no solo al recuerdo de lo vivido, sino también a la forma de percibirse a uno mismo, regular las emociones y relacionarse con otras personas.
En el trauma complejo pueden aparecer dificultades persistentes en estas áreas, además de los síntomas relacionados con el estrés postraumático. El diagnóstico de trastorno de estrés postraumático complejo tiene criterios específicos y requiere una evaluación clínica.
El término trauma relacional permite describir el impacto de determinadas experiencias dañinas en los vínculos, pero no constituye por sí mismo un diagnóstico.
Nuestra historia puede ayudarnos a entender algunas respuestas actuales, sin que eso signifique que todo lo que nos sucede tenga su origen en el pasado.
Abordar las experiencias traumáticas en terapia
A veces acercarse a lo vivido puede generar miedo, especialmente cuando durante mucho tiempo evitar recordarlo ha sido una manera de protegerse.
El trabajo terapéutico no consiste en obligarte a contar toda tu historia ni en revivir experiencias difíciles sin una preparación adecuada.
En mi práctica clínica integro principalmente EMDR y Psicoterapia Sensoriomotriz, valorando qué intervenciones son adecuadas según las dificultades presentes y las necesidades de cada persona.
El objetivo es abordar las consecuencias que las experiencias traumáticas siguen teniendo en tu vida, favoreciendo cambios que puedan mantenerse más allá del espacio terapéutico.
¿Sientes que algunas experiencias siguen afectándote?
Aunque haya pasado mucho tiempo, puede haber aspectos de lo vivido que todavía necesiten atención.
Si reconoces dificultades que están afectando a tu bienestar, tus relaciones o tu vida cotidiana, podemos valorar cómo abordarlas en psicoterapia.



